Blanco
Todo era blanco,
menos su rostro;
ése que soñé tantas veces,
tantas como hoy.
Un blanco grisáceo,
que olía a abandono,
a tragedia,
a dolor,
a ausencia,
a soledad,
a destierro.
Un blanco que odio.
menos su rostro;
ése que soñé tantas veces,
tantas como hoy.
Un blanco grisáceo,
que olía a abandono,
a tragedia,
a dolor,
a ausencia,
a soledad,
a destierro.
Un blanco que odio.

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